
Ilustración erótica, por Ana Rey
| Por la mar abajo | va Catalina |
| las piernas de fuera | un fraile encima. |
| Acabe, amigo, | acabe presto; |
| ¡Vive Dios que sabe | poco de sesto! |
| ¡Ay, Miguel de Golpe, | tené ese hombre, |
| que lo lleva fiado | y no le sé el nombre! |
| No me haga, amigo, | esas cosquillas, |
| que se me hecha el caldo | por las rodillas. |
| A pasito, amigo, | no sencarama (sic), |
| que lo saca de fuera | y riega la cama. |
| A pasito, amigo, | más limpio y quedo: |
| medio real le cuesta | el trincadero. |
| ¡Ay bien de mi vida, | qué cansada estoy! |
| Ciento y veinte veces | he hodido hoy. |
| Eras puta aprobada | del tiempo viejo: |
| si quieres que te hode | rapa el pandero. |
| Es taimada mi puta: | cuando la quiero, |
| con el agua rosada | se lava el coño. |
| Dime cuándo acabas, | moreno amigo, |
| porque lo hagamos todos | en un tiempo mismo. |
| Vete poco a poco, | Juan de mi alma, |
| que, si soy tardona, | la noche es larga. |
| Quítase (sic) debajo, | que me lastima; |
| acaba esta vez | y ponte encima. |
| Quítase (sic) encima, | que me da dolor, |
| que no he visto en mi | vida carajo mayor. |
| ¿Para qué me lo palpa? | ¿Piensa ques figo? |
| En lugar de uno | no ponga cinco. |
| Tiénelo tan ancho | la mi morena, |
| que no sé si está dentro | o si está fuera. |
| Quítase (sic) presto | las agujetas, |
| que me muero de frío | y estoy sin medias. |
| Morió Palomares, | as hijas lloran, |
| y los trincaderitos | de luto entoldan. |
| Diga a su amiga, | señor Morales, |
| que se ponga en su coño | dos alamares. |
| Date prisa, acaba, | que me viene el gusto, |
| pues sabes que lo tengo | harto justo. |
| ¡Ay que para arriba | y para abajo |
| hacen su efeto el coño | y el carajo! |
| Mira que yo acabo | y tú no vienes; |
| date prisa, amor mío, | ¿qué te detienes? |
| Que por un gustillo | de tanto placer |
| se pierden los hombres | y me he de perder. |
| ¡Pues he puesto el eje | a la rueda, anda! |
| Hazme, vida, un pasito | de zarabanda. |
| Déjeme agora, | que viene alguno; |
| que después tendrá | tiempo oportuno. |
| Que no hay tal carajo | como el del guitón, |
| que entra justo y busca | cualquiere (sic) rincón. |
| Que cuando lo hago | a mi fregona, |
| hace más monerías | que una mona. |
| Cíñeme esos brazos | y aprieta fuerte, |
| que me toma la rabia | de la muerte. |
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Fuente: Poesía erótico-pornográfica de los Siglos de Oro (Ilustrada)
Ilustración: Ana Rey
Fecha: últimos años del siglo XVI
Autor: desconocido